Mención aparte se merecen los Murillo, padre e hijo defienden los colores de Calidad-PCO FC, Marco Tulio Murillo, de Ingeniería de Procesos y su hijo Marco Antonio Murillo del área de Producción, demostraron cómo el amor al deporte se hereda, la línea defensiva de Calidad tuvo a los Murillo protegiendo el travesaño de Carlos González, de la unidad de Proyectos. De carácter fuerte, igual que su padre, Marco Antonio tuvo que sortear más de una jugada solo frente a su marco, logrando sacar la tarea y así evitar goles en contra, a lo lejos se escuchó la voz de su mentor: “yo confío en usted no los deje pasar”, dando el último empujón al ánimo de un joven que juega bien los 90 minutos del partido. El pitazo final indicaba el turno del siguiente encuentro, Mantenimiento vrs Manufactura, experiencia contra juventud, era el ingrediente que presentaba el partido de cierre a la jornada del viernes 27 de enero. Manufactura llegó como el gran favorito, pero Mantenimiento tenía en la última línea a un jugador sereno, que supo guiar hasta el final a sus compañeros. Dicen que gallo viejo con el ala mata y Olivier Aguilar junto a sus camaradas no permitió que el 2 a 0 pintara mal para su equipo. “Venimos a divertirnos, pero hagan la fuercita por ganar”, eran las palabras alentadoras que provenían desde la banca de Mantenimiento. El arbitraje en el segundo partido quedó debiendo, ambos equipos se vieron afectados por las decisiones del sílbatelo central, pero Olivier y la escuadra amarilla sacaron las espuelas para comenzar a dominar el partido. El resultado final: un marcador de 2 a 2 y una enseñanza: un equipo que vino de menos a más le demostró a los jóvenes de manufactura que una ventaja de 2 goles es engañosa. Las Lechugas Voladoras vrs Laminación, era el tercer y último partido del fin de semana, ambos equipos no presentaban derrotas en sus encuentros anteriores, con jugadores experimentados, jóvenes y desequilibrantes en la media cancha se enfrentaron en un partido que sintió la ausencia de jugadores determinantes como Pablo Herrera y Marlon Guadamuz en las Lechugas, leyendas esparzanas no fueron suficientes para detener el ataque constante de Braulio Chávez y Carlos Lamas, que en reiteradas ocasiones hicieron daño a la moral de las Lechugas, que en esta ocasión no lograron volar. Braulio Chávez, demostró el potente remate que tiene con pierna izquierda, la velocidad que posee para pegar un pique y quitarse los rivales mientras pelea por el dominio de un balón, pero su despliegue de genialidad por momentos se vio opacado con la marca de Rafael Marín, un perro de caza que intentó cortar el ataque de Laminación generado a través de las piernas del número 6 del equipo rojo. |